domingo, 1 de abril de 2012

EL RECUERDO DE RAÙL ALFONSIN, UN DEMÒCRATA Y ESTADISTA INIGUALABLE


por NELSON HAYES


El 31 de marzo de 2009 la Democracia argentina se quedó huérfana. Su padre, Raúl Ricardo Alfonsín, sucumbía a una enfermedad que le quitó paulatinamente la salud, pero no pudo mermar en lo más mínimo su claridad intelectual, su lucidez, ni sus convicciones.

Nacido en Chascomús el 12 de marzo de 1927, Alfonsín comenzó a militar en la Unión Cívica Radical (UCR) desde muy joven, antes de recibirse de abogado. Luego de enfrentarse con Ricardo Balbín, presidente del partido en ese momento, fundó el Movimiento de Renovación y Cambio (MRyC) en 1972. Un año después participó en las elecciones internas como precandidato a presidente, y perdió ante Balbín en dos oportunidades, aunque luego accedió al cargo de diputado nacional.

Durante la dictadura militar formó parte de la Junta Multipartidaria en representación del radicalismo junto a Antonio Tróccoli. Anteriormente, bajo el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, había escrito en distintos medios utilizando el seudónimo de Alfonso Carrido Lura (juego de palabras con las mismas letras de su nombre completo).

En 1983 se consagró candidato por la UCR junto al cordobés Víctor Martínez, tras dejar en el camino a la fórmula encabezada por Fernando de la Rúa. El 30 de octubre de ese año fue elegido presidente de todos los argentinos, al vencer al candidato justicialista Ítalo Luder. Durante la campaña electoral recorrió todo el país, seduciendo al electorado con sus discursos llenos de esperanza y coherencia. Además de recordarnos a todos el preámbulo de la Constitución, que afirma cuál es el espíritu de la carta magna de la nación, dejó frases para el recuerdo, como la famosa: “Un médico a la derecha”, que reflejaba cómo el gran líder estaba en todos los detalles, incluso observando si había alguien que se descompensaba entre las multitudes que acudían a sus actos. Otra frase histórica de su autoría fue: “Con la democracia se come, se cura y se educa”.

Ya en ejercicio de la presidencia, creó la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), que se encargó de investigar las aberraciones cometidas por los militares que usurparon el poder desde 1976 hasta 1983, cuyo resultado más emblemático es el libro Nunca Más. De eso se valió para promover el histórico juicio a las juntas militares por sus continuas violaciones a los Derechos Humanos.

Debió padecer catorce paros generales y dos alzamientos militares, además de un sabotaje económico-financiero por parte de grandes industriales y de miembros de la oposición. Luego de dejar el poder, siguió siendo el líder indiscutido del radicalismo, y luchó hasta su muerte por una nación en la que debería primar el diálogo por sobre las diferencias, y en la que no debería haber soberbia ni mezquindades de ningún tipo.

Raúl Alfonsín dejó un legado imborrable que todos deberían seguir: el legado de la honestidad, del compromiso, de la humildad, de la inclusión, de la justicia, de la equidad. Por todas sus virtudes, siempre se lo extrañará.



Diario Inédito· Política

sábado, 31 de marzo de 2012

RAÙL ALFONSÌN: "BASTA DE HOMENAJES. .. CONDUCTA!!!!!!"


Hace tres años ese hombre nos dejò para siempre.
Hace tres años ese hombre y su ejemplo se quedaron para siempre.
La contradicciòn interna que sentimos muchos puede ser asì expresada.
El dolor de hace tres años se ha transformado en ese extrañar a alguien muy querido, pero verlo y oirlo ante las circunstancias que vive el país.
Raùl Alfonsìn hablò para su tiempo pero, cual profeta antiguotestamentario, sus expresiones trascienden su tiempo y hasta parecen anunciar lo que vendrà. Eso se llama: ESTADISTA.
Ese hombre fue portador de gran parte de la Esperanza de un pueblo.
Ese hombre tuvo muchos logros (algunos reconocidos pòstumamente) y otras frustraciones. La Democracia, por èl fundada, aùn tiene asignaturas pendientes. Ha tenido avances y retrocesos. Como a èl le gustaba decir: "La Democracia ha avanzado el ùltimo cuarto de siglo. Pero no ha sido un avance lineal, sino al estilo serrucho".
Esperanzas, logros, frustraciones. Raùl Alfonsìn es como la Vida misma. Por eso lo queremos tanto y lo valoramos cada dìa.
Tuvimos una estrella mundial en el fùtbol que se llamò Diego Maradona. Un cuarto de siglo màs tarde apareciò la genialidad de Messi.
Esta torpe comparaciòn futbolera no hace màs que reivindicar la figura de un lìder aùn no emulado y, menos, superado. Han pasado treinta años de Democracia. Aùn no apareciò otro lìder como Don Raùl. Pero, creemos, aparecerà y serà radical.
Se fue Alem pero siguiò Hipòlito Yrigoyen. Vinieron Arturo Illia y Ricardo Balbìn. Luego, arribò, Alfonsìn. En el medio, muchìsimos dirigentes de lujo.
Esa siembra darà su fruto. Otro, aparecerà. El tiempo.. nadie lo sabe. En un siglo no aparecen màs que dos o tres hombres de esa calidad polìtica.
Pero esa es la Luz que ilumina el camino de la Patria. La Luz que ilumina a la Uniòn Cìvica Radical. Esa Luz no se apaga, pero a veces decae. Es la ANTORCHA RADICAL, perenne. Hay que reavivar esa pasiòn y ese fuego històrico, como lo hizo Alfonsìn.
Èl era humilde y, pienso, los homenajes y los endiosamientos le deben resultar ajenos y hasta molestos. Màs cuando, en su propio partido, hay excelentes dirigentes y militantes pero tambièn gran parte de sinvergûenzas que se llenan la boca con los valores pero, al mismo tiempo, los bolsillos inescrupulosamente, sin perturbarse al cometer fraudes y trampas. Pobre RAÙL ALFONSÌN!!!
Pero su lucha no fue en vano. Muchos llevan esa Antorcha. Muchos no se venden, ni venden al partido. Esos deben ser las puntas de lanza del partido grande, de la intransigencia y los valores no negociables.
Allì volveremos a ser grandes.
Allì, desde el màrmol, Raùl sonreirà.
"No es sepulcro el sepulcro sino templo A los que mueren dándonos ejemplo" José Marmol


Hugo Turrini

jueves, 29 de marzo de 2012

DERROCAMIENTO DEL PRESIDENTE FRONDIZI


El Comité Nacional de la UCR recuerda el 50 aniversario del golpe de estado que, el 29 de marzo de 1962, derrocó al gobierno constitucional de Arturo Frondizi. Las difrencias de ese entonces, acertadas o no, fueron muestra cabal de la fragilidad de los entendimientos necesarios para que cualquier gobierno, sea del signo político al que perteneciera, pudiera finalizar su gestión y traspasar la conducción a otro, dando continuidad a la democracia. Hechos similares contribuyeron al derrocamiento de Arturo Illia en 1966 y al golpe de estado de 1976, que sumergió a nuestro país en los años más oscuros de su historia. Estas interrupciones institucionales reiteradas retrasaron nuestro desarrollo y nos llevaron a la violencia irracional y aún hoy no pudimos cerrar las heridas que provocaron. Por todo ello, en este aniversario de la interrupción del gobierno de un Presidente radical, desde la UCR queremos confirmar nuestro inclaudicable compromiso por el respeto de las instituciones democráticas, que se enriquecen con el debate y la discusión, pero nunca con las divisiones y el enfrentamiento. Buenos Aires, 28 de marzo de 2012 Oficina de Prensa – Comité Nacional de la Unión Cívica Radical Teléfono Directo 4124-8420 prensa@ucr.org.ar // www.ucr.org.ar

sábado, 25 de febrero de 2012

"TODO QUEDÓ ATRÁS, MENOS EL SUEÑO"


El 23 de febrero de 1962, hablando en una tribuna a obreros de frigoríficos de Berisso, moría de un ataque fulminante Crisólogo Larralde. Había consagrado su vida a la causa popular, abrazando el radicalismo de muy joven tras un fugaz enamoramiento del ideario libertario anarquista. En los años treinta enfrentó con fiereza el fraude conservador en su provincia de Buenos Aires y, electo senador provincial en comicios viciados, renunció a su banca como supremo gesto de altivez y moral cívica, rechazando beneficiarse con un cargo a expensas de la tergiversación de la voluntad popular. Murió entre obreros, a los que había dedicado sus mejores horas, sus más lúcidos esfuerzos y pensamientos. "Todo quedó atrás, menos el sueño. mi viejo, ni joven, mi niño. sueño igualitario, libertario. fraternal...He peleado por tantos que lo ignoran", escribió casi como un testamento. Los trabajadores eran "sus hermanos". Así los calificó en un poema que reflejaba su propia visión del 17 de octubre de 1945, cuando los vio pasar con rumbo a la construcción de una nueva fuerza política que centraba su fortaleza en la integración de la clase obrera organizada. Sin embargo, nunca mudó de tienda política. No conoció la especulación ni la traición. Vivió y murió "radical" a secas. Enfrentó al peronismo sin hacer gorilismo, cuestionando y denunciando aquello que tenía de autoritario y antidemocrático, incluso diferenciándose por izquierda, pero cuidando de no agredir a los sectores populares peronistas ni cuestionando las justas conquistas sociales por las que él mismo había derramado sudor y lágrimas. En aquellos años difíciles, esquivos para el radicalismo su presencia, su voz y su pensamiento eran ciertamente orientadores para miles de argentinos, radicales o no. Tuvo otro renunciamiento, olvidado tal vez injustamente. Supo resignar una candidatura a diputado nacional a salir en firme prefiriendo presentar a la UCR como candidato a intendente de su ciudad, Avellaneda, "para que el partido pueda obtener quinientos votos más". Luego fue candidato a gobernador y a vicepresidente de la Nación y en ambas oportunidades obtuvo más votos que los que lograba su partido. Larralde tenía electores propios por fuera del radicalismo, por izquierda sobre todo, por su firme identificación con principios muy caros del socialismo. Pero también - y esto lo sabía Perón - tenía votos peronistas. Larralde fue el numen y garante de la inclusión de los derechos de los trabajadores, los gremios y la seguridad social en la reforma constitucional de 1957 mediante la incorporación del artículo 14 nuevo, incorporando así definitivamente a la República Argentina a la corriente del constitucionalismo social de posguerra. El relato de muchos amigos que integraron aquella Convención Constituyente lo recordaba sentado en la última fila de asientos del paraninfo de la Universidad del Litoral, sede de las sesiones, "marcando" de cerca a los convencionales de modo que ninguno frustrara aquella insigne conquista legal de los trabajadores. La división de la UCR rasgó profundamente su corazón, Crisólogo era respetado y querido en ambos sectores, pero él se quedó y fue piedra angular en la UCR del Pueblo, cuyo primer Comité Nacional presidió. En 1962, cuando fue nuevamente candidato a gobernador bonaerense, el peronismo proscripto hasta entonces, había sido habilitado a participar bajo la denominación de Unión Popular con su candidato Andrés Framini, gremialista combativo. Pero su jefe en el exilio sabía que la candidatura de Larralde era atractiva para vastos sectores de su movimiento que no comulgaban con la candidatura de Framini. La candidatura de Larralde abría una importante posibilidad que el peronismo perdiera la gobernación de Buenos Aires, ya que obtendría votos peronistas. Allí residía también la clave de la estabilidad del presidente Frondizi, jaqueado en su débil estabilidad por su enemistad con todos los actores del proceso político, pero que tenía por don Crisólogo respeto y estima sinceros. Su inesperada muerte en aquel acto de campaña le trajo a la República más dolores y acentuó el trágico sino que se cernía sobre ella. Haciendo un ejercicio de ucronía, el triunfo de Larralde en la provincia de Buenos Aires hubiese apuntalado la endeble institucionalidad, neutralizando la preminencia militar en las decisiones nacionales y canalizando de modo orgánico y pacífico la reinserción del peronismo en el sistema democrático. No pudo ser, y los costos de aquella tragedia están a la vista. Larralde fue ante todo un espíritu inquieto, una mente elevada, una personalidad rectora. Nadie en la República Argentina desconocía su serenidad, claridad de juicio y honradez proverbial, reconociéndole un rol primordial en el escenario político argentino, cuya desaparición provocó un vacío que nunca pudo ser llenado. Tan singular e irrepetible fue su personalidad. Su magnífica sencillez se complementaba con una inteligencia cultivada y un rico estilo literario que le permitió legarnos piezas únicas de filosofía y doctrina política de alta escuela. Algunos de sus pensamientos tienen una notoria actualidad y conviene mantenerlos como norte en la cotidiana labor de quienes abrazan la vocación de servicio a través de la militancia política. Uno de ellos muy especialmente: "en el desprecio de todo poder, está todo el poder".

DIEGO BAROVERO *

(Publicado en el diario "La Prensa" edición del 24 de febrero de 2012) *Historiador. Vicepresidente del Instituto Nacional Yrigoyeneano. Autor del libro "UCR. Su historia, su doctrina, sus nombres"


http://diego-barovero.blogspot.com/

UN TIEMPO DE LIDERAZGOS DORMIDOS




Uno de los componentes que suele destacarse en la prolongada crisis del sistema político argentino es la ausencia de liderazgos fuertes. A los que asoman y prometen se les siente pronto aroma a "flores de un día". Y no es que la gente no tenga preferencias: hay, por cierto, favoritas y favoritos. Pero falta la cristalización del carisma. Y el carisma, a la par de adhesión a proyectos, se teje con vigorosas afectividades. Suena patético, pero tenemos en esto una crisis de amor.
Los racionalistas a ultranza estarán contentos; nos dirán: ¡mejor así, construyamos la nueva política sólo con ideas y capacidades! Como siempre, muestran una visión mutilada de la naturaleza humana, hecha de verdades parciales. Ignoran el peso y la perdurabilidad del motor emocional en la vida pública. Y esto no parece ser asunto de evolución histórica: poco cambiaron las cosas al respecto en dos milenios y medio, de los griegos a nosotros.
Tampoco parece depender de un agotamiento en la nación de personas con condiciones para protagonizar un liderazgo estelar. Esa fuente no se agota, sólo que no fluye siempre. Me contaba un amigo estudioso de nuestra realidad política que, preguntada aquella misma gente que tiene por cierto simpatías políticas actuales, sobre ejemplos de liderazgo contemporáneo entre nosotros, mencionaban sólo dos nombres: Juan Perón y Raúl Alfonsín, ambos desaparecidos. ¿Por qué a casi nadie se le ocurre un líder vivo? ¿Por qué la fuente no fluye siempre?
Ensayemos una hipótesis, virtuosa sólo por contra demagógica: el problema principal somos nosotros, el pueblo. ¡Chocolate por la noticia!, me dirán; se parece a lo que dicen, denostando a la sociedad a la que pertenecen, los mozos de café, los taxistas, muchos profesores y dirigentes corporativos, no pocos políticos opositores, destacadamente el oficialismo; sólo que siempre el problema son determinados sectores de "los otros", nunca "nosotros".
La relación entre líder y pueblo es muy sutil. El liderazgo se construye a través de la intuición que tiene un dirigente de las expectativas dominantes de un pueblo en un momento dado, y aunque ellas estén aún difuminadas y soterradas, o más precisamente cuando lo están. Y no necesariamente aquellas expectativas son de las que calificaríamos como "buenas": quizá los alemanes de los años 30 tenían una necesidad contenida e intensa de autoritarismo y delirio que Hitler supo percibir y orientar. El líder es frecuentemente el partero de expectativas, las explicita y las profundiza. Es una relación de teatro: el autor son las ideas, las emociones; el actor o la actriz, los mediadores e intérpretes, en este caso el o la líder, sólo que aquí el pueblo es autor y público al mismo tiempo. O para completar la metáfora inicial: la crisis de amor surge de una crisis de fecundidad del pueblo, y no puede haber mediador sin nada que mediar.
Perón fue líder porque expresó y estimuló la necesidad de reconocimiento que tenían vastos y postergados sectores sociales. Alfonsín, por expresar y estimular la necesidad de construir una convivencia democrática sentida por los argentinos. En ambos casos hubo un click de sintonía perdurable entre pueblo y líder, quizás menos audible en el fragor de la coyuntura. Y es por eso que muchos de los que no lo quisimos a Perón hoy se lo reconocemos, como tantos que se opusieron a Alfonsín se conmovieron con su muerte.
La inspiración del liderazgo viene del pueblo, para bien o para mal, y es el pueblo hoy el que aparece silencioso, sin demanda profunda. La aspiración a crecer y consumir no alcanza para alimentar ninguna inspiración. Los líderes no son demiurgos. Los que pretenden llegar a serlo ensayan entre nosotros mensajes convocantes: la fibra de la moral pública algunos, el discurso de la eficiencia otros, las instituciones republicanas aquellos, la justicia social en serio pocos, y hasta la partitura del resentimiento no tan pocos. Pero el click no se produce. Tierra yerma por falta de semilla.
Quizás salimos de un sueño frustrado de grandeza y el fracaso aún no tolera la vigilia de la realidad. Pero seguro que hay liderazgos dormidos en espera de pueblo que los despierte y les señale el rumbo. Y no hace falta mucho cuando se produce, porque la propagación de su efecto es como la de la gripe.
Cristina y su grupo son de alguna manera conscientes de esta necesidad. De ahí el relato épico, el intento de construcción del mito Néstor, el adjudicarse todos los méritos de la bonanza económica, la invención incesante del "enemigo". Pero está claro que no basta, aunque pueda bastar para ganar elecciones. El pueblo no le dio "la causa", sólo le pidió que lo sacara del marasmo del 2001-2; tenemos, pueblo y Gobierno, causas provisionales, como prestadas. Pero es la autenticidad de la gran causa la que alimenta la fuerza y perdurabilidad del liderazgo. Por eso el de Perón resiste a su propio autoritarismo y a los menos felices segundo y tercer gobiernos, y el de Alfonsín supera la recesión de los 80 y la hiperinflación.
Esta no es la teoría de que "somos todos responsables", lo cual se parece a ninguno. Gaetano Mosca sostenía que en todo sistema nacional hay una clase gobernante y otra gobernada. Otros estudiosos objetan la idea. Pero en todo caso, no cabe duda de que existen responsabilidades diferenciales. El sistema político argentino -oficialismo y oposición- hoy le dice a la gente principalmente lo que cree que la gente quiere escuchar; pero su obligación moral es plantear en la discusión pública los dilemas difíciles de futuro, las contradicciones y desigualdad de nuestra sociedad, y no esperar a que hechos ingratos los tiren a nuestros pies.
Estamos cristalizando una división de nosotros como pueblo entre una ciudadanía de primera clase y otra de segunda; y esto en los planos político, social y económico. Las instituciones de la sociedad -servicios educativos y de salud, modalidades legisladas de empleo, planes de urbanización, sistemas de protección social, órganos de estímulo empresario- acompañan y profundizan esta dualidad. La cohesión social se relaja, la debilidad del proyecto común se acentúa y crecen los resentimientos y la violencia. Mejoramos todos al salir de la crisis de hace diez años, y esa es nuestra coartada para no mirar la realidad. Inconscientemente, nos preparamos para futuras dificultades anticipando a quiénes haremos culpables. Ni un liberalismo extremo de mercado, ni el actual populismo con cosmética socialista, nos sirvieron para revertir esta tendencia. Como sólo los demagogos pretenden tener fórmulas salvadoras, éste es un desafío para la política; ciudadanos y sistema político, como en la vieja Grecia.
Una discusión así es confusa y contradictoria, en ocasiones disparatada, pero también, tarde o temprano, creativa y esclarecedora. El sistema político y el Estado difícilmente avanzan en iniciativas de reforma que no lleguen arropadas por la inquietud popular. Y es en aquella discusión donde se gesta una oscura conciencia pública, un anhelo mayoritario de otra cosa distinta a lo que tenemos, un salto cultural. Y habrá siempre quien interprete esa conciencia, la transforme en política y la lidere. © La Nacion







ALDO NERI
El autor, médico, fue ministro de Salud y Acción Social (1983-86) y diputado nacional








lunes, 20 de febrero de 2012

Los verdaderos radicales: con Despouy






Esta semana los medios echaron a rodar el "trascendido" de la discusión entre Riquelme y Falcioni. Abarcaron varias horas con la noticia. Sin dudas... algo pasó. Sin embargo, los protagonistas minimizaron la cuestión y, prácticamente, culparon al periodismo de perverso!
En las huestes radicales, no fue muy distinto.
El presidente del Comité Nacional, Mario Barletta quiso realmente "voltear" al titular de la Auditoría General de Gobierno, Leandro Despouy??? Quiso colocar en su lugar a un allegado??? Lo hizo por venganza por alguna denuncia que lo incomodó de parte de Despouy años atrás??
Despouy aceptó renunciar en una reunión y después dijo lo contrario????
O, en realidad, fueron todas fabulaciones y, tal expresa en un comunicado el Comité Nacional: aquí no ha pasado nada????
Cuando el río suena.....
Miles de voces radicales se alzaron en defensa de la continuidad de quien con solvencia y honestidad comandó la auditoría los últimos diez años.
Muchos hicieron llegar su disconformidad a las autoridades partidarias.
Y como lo virtual también crece día a día: mil setescientos miembros de facebook se unieron a un grupo llamado: "Los verdaderos radicales bancamos a Leandro Despouy" , en menos de 48 hs.
Este grupo sirvió para analizar los distintos rumores e informaciones aparecidas en los diarios y medios digitales sobre "el cese de Despouy" y para realzar la figura de un funcionario que en su gestión llevó adelante dos mil denuncias. Un hombre incorruptible y con un fenomenal curriculum nacional e internacional relacionado con el Derecho y los Derechos Humanos.
La gestión llevada a cabo hacía impensable cambiar al auditor, que no solo tiene el visto bueno de los radicales sino de los principales dirigentes de la oposición. Sería como cambiar un equipo de fútbol que juega bien y gana todo.
El grupo, formado en facebook por el dirigente sanmartinense Raúl Rodolfo Rodríguez (ex-candidato a consejero escolar UCR en las últimas elecciones por su distrito) fue criticado por su título de "Verdaderos radicales", lo cual, por distintas motivaciones internas que desconocemos, ofendieron a algunas personas. Se intentó mutar el nombre y poner solo "Los radicales bancamos a Despouy", pero el vertiginoso crecimiento impidió ese cambio puesto que pasando la membresía de cien personas ello se torna tecnológicamente imposible.
Nos alegramos por la continuidad de Don Leandro Despouy. Nos prestigia a todos.
Algún dirigente manifestó que el presidente Barletta (aquel hombre flojo de papeles , según la definición de un conocido lider de un sector interno, que llegó a la conducción partidaria por un acuerdo de voluntades, sin , supuestamente,la experiencia comiteril necesaria) se estaría manejando como un "elefante en un bazar".. Creo que de ahora en más el correligionario Barletta quitará todo lo que sea de cristal!!!!
Más allá de esta pequeña broma, considero que el señor Barletta ha cometido algunos errores (indudablemente por su falta de experiencia) en poco tiempo de gestión y, seguramente, aprenderá a través de un curso acelerado de gestión partidaria radical.. en la práctica.
Por supuesto que esta situación no puede generar ningún "clima destituyente" partidario. Si alguno lo quiere utilizar para proseguir la eterna interna.. le pedimos que no lo haga. Nos haría mucho daño.
Barletta fue un excelente intendente, de una gestión impecable, que nos prestigia a todos los radicales.
Debemos respetar esa autoridad y colaborar constructivamente para que no cometa errores. Respeto a la autoridad pero exigencia de las bases de lo que creemos que está mal, no para destruir a nadie sino para el bien de todos. Con la sincera colaboración de todos los radicales, mejorará su gestión y se olvidarán esos errores cometidos. Es inteligente y es un buen radical.
Sigue Despouy para el bien del pais y del partido.
Y que el amigo Barletta también siga y cuando termine su gestión digamos: "puso al radicalismo nuevamente de pie para luchar por la Presidencia de la Nación". Es un anhelo . Es posible. Depende de nosotros.
Hugo Turrini

miércoles, 18 de enero de 2012

ILLIA Y LA CARTA DE LA DISCORDIA. CENSURA????



EN MI CARACTER DE MILITANTE, DIRIGENTE Y PRESIDENTE DEL MOVIMIENTO ARTURO ILLIA EN NOMBRE Y EN REPRESENTACIÓN DE MILES Y MILES DE DEVOTOS DE DON ARTURO, RADICALES Y NO RADICALES; VENIMOS A RENDIRLE UN PROFUNDO, SINCERO, SENTIDO Y MAS QUE MERECIDO HOMENAJE EN UN ANIVERSARIO MAS DE SU MUERTE; AL HOMBRE QUE SE HA CONVERTIDO EN EL "ALMA DE LA REPÚBLICA" AL TRANSFORMARSE EN EL ARQUETIPO DE LA PAZ, DE LA VERDAD Y DE LA LUCHA INQUEBRANTABLE EN LA DEFENSA DE LOS INTERESES NACIONALES Y POPULARES, EXPULSANDO DESDE SU EJEMPLO A LOS FARISEOS DE LA CORRUPCIÓN Y ENTREGA DEL PATRIMONIO NACIONAL, SIN NEGOCIAR DURANTE TODA SU VIDA CON LOS "MERCADERES" DE LA POLÍTICA.HOY, MAS QUE NUNCA SU EJEMPLO ES UNA FUENTE INAGOTABLE DE CONOCIMIENTO DE LOS VALORES TRASCENDENTES E INMORTALES DE LA UCR, COMO UN APORTE A LA DIGNIDAD DEL HOMBRE, EL RESPETO A LAS INSTITUCIONES Y A LA GRANDEZA DE NUESTRO PUEBLO. SIGAMOS SUS IDEAS Y CONCRETEMOS SUS SUEÑOS SIN PACTOS ESPUREOS QUE DENIGRAN Y CONFUNDEN A NUESTROS CORRELIGIONARIOS Y A NUESTROS COMPATRIOTAS, SIN MITOS, RENUNCIAMIENTOS,CLAUDICACIONES, UNICATOS, NI IMPRESCINDIBLES. A SEGUIR LA LUCHA HASTA CONCRETAR NUESTRA VICTORIA

DR LEANDRO HIPOLITO ILLIA
PRESIDENTE MOVIMIENTO ARTURO ILLIA








El cierre de los discursos en La Recoleta, culminó con un incidente entre los allegados a Leandro Hipólito Illia, hijo del ex presidente, quiénes intentaron detener la ceremonia de ofrendas florales acusando a los organizadores de negarles la posibilidad de leer en el acto un mensaje enviado por el hijo de Illia.
Alfonsín, poco antes de depositar la ofrenda de la UCR en la tumba del líder, fue increpado por los allegados a Leandro Illia, quiénes lo acusaron de "aprovechar el homenaje para hacer un acto proselitista".(Fuente: Infobae)

lunes, 16 de enero de 2012

DON ARTURO, PRESENTE!!!!!


Este miércoles 18 de enero están todos invitados al Cementerio de la Recoleta, donde a partir de las 17:30hs se evocará a la figura del Presidente ARTURO UMBERTO ILLIA , a 29 años de su fallecimiento.
Hablará Ricardo Alfonsín.
Los esperamos!!!!
ADHIERE MOVIMIENTO "ANTORCHA RADICAL".
Hugo Turrini

viernes, 13 de enero de 2012

LAS OPCIONES RADICALES


"Debemos confluir con Binner. Es progresista como nosotros" se escucha en un extremo del campamento. "No, el camino es con Macri. Si no recuperamos la base electoral porteña, no hay posibilidad alguna de disputar el poder nacional al peronismo", contestan otros.

Así las cosas, daría la impresión que el radicalismo sólo tuviera como alternativas servir de rueda de auxilio a opciones extrañas, sin ningún papel propio que cumplir en la política argentina.

Sin embargo, convertirse en el ala derecha de una alianza con los socialistas y sus aliados o en el ala izquierda de una alianza con el Pro y los suyos, no pareciera ayudar al principal problema de la Argentina, que es recuperar la vigencia de la democracia republicana plena y colocar nuevamente al país en el camino constitucional, "representativo, republicano y federal".

La división opositora por veleidades ideológicas no sólo garantiza la continuidad del populismo -que ha demostrado su capacidad para contener a todos sus matices-, sino que enfrentaría la demanda que la gran mayoría de los votantes opositores le pide a sus dirigencias: capacidad para hacer lo propio, en base a la elaboración de un programa para la etapa que contenga la seriedad de la gestión económica para retomar el camino de un crecimiento con pilares sólidos, con políticas de inclusión social que reemplace el clientelismo por la construcción de ciudadanía.

No hay ningún tema " programático" indispensable para salir del atolladero en el que nos metió el kirchnerismo que no permita una respuesta sensata unificada desde el campo democrático republicano. Y ese es, justamente, el tercer camino que tiene frente a sí el radicalismo.

Amucharse detrás de Binner, de Macri o de ambos, puede ayudar a resguardar pequeños espacios de poder, de unos u otros. Sin embargo, no aportará nada al destino argentino, como no sea la íntima satisfacción del peronismo. Fijarse la tarea de la construcción del gran espacio democrático-republicano alternativo lo ubicaría en la senda de su papel histórico, que ni uno ni otro está en condiciones de lograr por sí.

Ni la derecha de los socialistas, ni la izquierda del Pro. El papel que haría honor a su historia y a lo que los ciudadanos esperan del viejo partido es armar la alternativa con vocación de poder. Asumirse como nodo articulador del pensamiento democrático y republicano, con todos sus matices. Promover el acercamiento político y la elaboración programática. Imaginar la ingeniería política de una confluencia que tiene que contener a todos respetando la representatividad de cada uno.

Esta tarea deberá ayudar a establecer las pautas de las consultas electorales abiertas en todas las jurisdicciones a las que será imprescindible recurrir sin trampas leguleyas u oportunistas para que esa construcción tenga en todas sus etapas plena legitimidad ciudadana. Y si fuera posible, ayudar a generar liderazgos propios en condiciones de disputar lealmente en esas internas abiertas no sólo con Binner y Macri en las candidaturas mayores, sino en los diferentes niveles de representación, en todos los distritos.

El objetivo es ambicioso. Tal vez. Los otros lo son menos. Sin embargo, también es probable que conduzcan a la fragmentación final del viejo partido, y a su desaparición ante su inutilidad política frente a las necesidades ciudadanas de la hora.

Ricardo Lafferriere


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jueves, 29 de diciembre de 2011

Para RICARDO ALFONSÍN.. de parte de UN MAESTRO


SUSCRIBO CADA PALABRA DE ESTE MAESTRO ENTRERRIANO DE LA POLÍTICA Y LA COHERENCIA RADICAL. GRACIAS DON LUIS. GRACIAS RICARDO.
HUGO

RICARDO ALFONSÍN..... SALUD!!!!


Q uerido Ricardo, quiero decirte algunas cosas, comienzo por felicitarte, por lo que has hecho en el Radicalismo, por el partido y por el pais. Caminaste en primer lugar tu provincia, en silencio con una prensa y los opinólogos televisivos, que te ignoraban o simplemente de vaticinaban una derrota. Triunfaste, porque recorriste Buenos Aires, esa provincia que nadie después del gobierno de Armendariz y Elva Roulet (1983-1987) pudo llevar al gobierno a nuestro partido. Era un cambio fresco, era la resurrección del Radicalismo, era el cambio. Después vino la postulación a la candidatura presidencial, y recorriste, pueblo por pueblo todo el país, diste la mano a miles de argentinos, desde Ushuaia a la Quiaca y desde los Andes al Rio Uruguay, incansable, dos correligionarios que habían inscriptos sus nombres para competir en los comicios internos, retiraron sus candidaturas y por ello el Tribunal Electoral partidario proclamó tu candidatura. Quisiste hacer un frente, no lo pudiste concretar. Los que se negaron aducían, tu error en el frente provincial de provincia de Buenos Aires - error reconocido públicamente por vos- producto del fragor de la campaña, oilvidándose, los que se negaban a integralo que habian creado el frente que ellos levantan en Santa Fé, con la Democracia Progresista, que lucía el nombre de Natale ex intendente de Rosario del Proceso. En fín esa desinteligencia pasó, pero aparecieron los que querían no votarte,levantando la bandera del adoso de boletas, engendro pernicioso de la ley electoral que desnaturaliza la democracia, pues una cosa es el derecho de los ciudadanos a cortar boletas y sustituir candidatos por otros y otra es que un partido especule en votos de otros candidatos ajenos para favorecer a unos en desmedro de otro. Y así hubo correligionarios, que callados, otros a viva voz, votaron por candidatos diferentes a la U.C.R., pero de nada les resultó y simplemente consiguieron que el Radicalismo obtuviera menos votos. Vos Rcardo reconciste tus errores ante el plenario del Comité Nacional, yo quiero aplaudirte por tu trabajo por el partido recorriendo palmo a palmo al país, y dándole una inyección de vitalidad. Salimos terceros ahi nomás, pero sosmos el partido de la oposición mayoritario en la repesentanción en el Congreso Nacional, y ello entre muchas razones, causas y motivaciones,es producto también de tu trabajo. Fuiste uno de los pocos hombres del Radicalismo que llegaste a todos los rincones del pais, allí te abrazaste con intendentes que hoy gobiernan sus pueblos.

El Comité Nacional se ha renovado, su integración surgió de un consenso, deberá conducirlo por estos dos años, vos estás en tu banca de Diputado Nacional, desde allí trabajá incansablemente, con asesores buenos, en planteos de fondo, y continuá recorriendo el país, ahora es la hora de saludar a quienes ayudaron en el trabajo que el Radicalismo siga vigente y como partido nacional y fraternizar a los correligionarios y además de que sigas haciendo Ricardo lo que nadie hace.caminar el país, sos la figura nacional, hemos perdido,pero de esta situación de la que tenemos mucha experiencia, hemos y ahora más aprendido a ganar. Solo hay que tener continuidad y llevaremos con tu nombre al Radicalismo al triunfo por lo que está peleando. desde su fundación que es la Reparación Nacional.

Un abrazo,
LUIS AGUSTÍN BRASESCO

miércoles, 28 de diciembre de 2011

UNA LLAVE PARA ARTURO ILLIA


Aplaudimos esta iniciativa de los chicos de la Cantera de Gral San Martín.
El ejemplo del Dr. Arturo Umberto Illia debe difundirse entre todo un pueblo. Mis alumnos no lo conocían y preguntaron en sus casas. Algunos padres tampoco sabían que había un presidente llamado así y de su comportamiento honesto y brillante gestión.
Una estatua es un pequeño homenaje y la oportunidad que alguien pregunte por él. Me dolió ver esa realidad en las escuelas del Conurbano bonaerense. No fue presidente hace un siglo y medio, lo fue hasta hace 45 años.
Debemos cambiar esa situación de desconocimiento de uno de los más grandes presidentes de la República.
Repito: no solo para que se conozca a un gran hombre sino para que todos vean que hay grandes ejemplos a seguir en la política.
Hugo Turrini

domingo, 25 de diciembre de 2011

En "lo de Zimmermann"


BRINDIS DE FIN DE AÑO
Compartirá la velada con nosotros el flamante secretario del Comité Nacional Juan Manuel Casella.

Niños sin cargo (existe un sector de juegos). Valor de la tarjeta $15 , no es necesaria la reservación.

Esperamos contar con su presencia.
Un abrazo radical, Eduardo Zimmermann


Comité del Parque: (54) Mitre 4248 entre 99 (Roca) y Avda 101 (Ricardo Balbín). General San Martín
Miércoles 28 de diciembre a partir de las 20hs.

jueves, 17 de noviembre de 2011

CARTA ABIERTA A LOS SEÑORES CONVENCIONALES, CORRELIGIONARIOS Y MILITANTES

Junto al Dr. Leandro Hipólito Illia
Ante la desacertada actuación de la UCR en las últimas elecciones, salvo honrosas excepciones en municipios muy importantes del Interior del país; es que apelamos fundamentalmente a los Señores Convencionales a los cuales les cabe la alta responsabilidad de debatir, cuestionar y proponer en base a las ideas básicas de la Unión Cívica Radical, cual va a ser el rumbo del partido en el corto y mediano plazo. Establecer las tácticas y estrategias para no volver a las improvisaciones en la toma de decisiones sin el consenso no solo del órgano principal sino de todos los afiliados y militantes del partido.
Por ello, el Movimiento Arturo Illia expresa:
1) Establecer como metodología de análisis básico de la realidad partidaria la “autocrítica” como herramienta indispensable e insustituible para nuestra reconstrucción, atento los errores de conducción política que venimos padeciendo en los últimos años, ej: La Alianza, llevar un candidato peronista a la presidencia y por último entre otros ítems efectuar alianzas con sectores ajenos a nuestra idiosincrasia, historia, filosofía, y principios; como así también haber llevado en nuestras listas a candidatos extrapartidarios, no habiendo sido los mismos homologados como corresponde legalmente por ese alto cuerpo. Es nuestra profunda aspiración que nunca más vuelva a ocurrir esto en nuestro partido; éste se encuentra más allá de los hombres y los nombres que deberían asumir sus responsabilidades: LO IMPORTANTE ES EL PARTIDO Y es èste el que siempre se ha caracterizado en la historia por tener grandes dirigentes, pero no dueños (que además toman decisiones unilaterales), los únicos dueños son nuestros afiliados, militantes y simpatizantes.
2) Es imperativo e insoslayable volver a nuestras fuentes, a nuestro pueblo, a nuestras convicciones que son irrenunciables; que cada radical en cualquier lugar del país donde se encuentre se sienta protagonista y no espectador, que promueva la pluralidad en la diversidad, única fuente y medio para intentar desde abajo hacia arriba y desde la periferia al centro, la reconstrucción y el fortalecimiento ideológico de nuestro partido.
3) Tomar conciencia de que todos somos prescindibles, menos y para nosotros la Unión Cívica Radical como reserva moral y reaseguro de la defensa de los altos intereses nacionales, de la paz, de la emancipación nacional y su defensa, de la concordia, de la humildad, de la honestidad, de la defensa de la institucionalidad, etc; mas aún en esta hora difícil que vive nuestra patria en la cual el Radicalismo como vemos no está inmune.
4) El país necesita de un Radicalismo fuerte para evitar su disgregación en la que se encuentra o el peligro potencial de su extinción. Es por ello que tenemos que actuar sin jactancia, sin soberbia, sin imprescindibles, con grandeza y modestia, sin odios ni sectarismos, sin falsos profetas de lo mediático, así de esta manera creo habremos cumplido en parte con nuestro deber.
5) Esta es la hora imperiosa del reencuentro radical, que implica ni más ni menos volver a ser la representación genuina del poder civil en la República, estar al lado de todos y no sobre todos, porque en última instancia es nuestra conciencia, nuestra lucha, nuestra pasión y nuestra razón la que impedirá movimiento hegemónicos en el país plural que todos anhelamos. Como así también en el supuesto de acordar con otros sectores de la vida nacional lo hagamos fortalecidos.
6) Insistir, resistir y persistir en nuestras profundas convicciones para intentar honrar a nuestros próceres, sin desvíos circunstanciales que tanto daño le han hecho a la UCR.
7) Tienen ustedes esta inmensa responsabilidad en la esperanza en la que también estamos nosotros que sin egoísmos y únicamente pensando en nuestro pueblo sin ningún tipo interés personal que está por sobre la mezquindad de algunos, sabremos reconstruir sin claudicaciones esta gloriosa fuerza cívica que tanto en su historia ha aportado al país y que tanta falta le hace a la República. Como decía Don Arturo: “Sigan las ideas y no a los hombres y a continuar la lucha”. Somos un partido Nacional, popular y federal tengamos conciencia de ello y actuemos en consecuencia.
Afectuosamente
Dr.Leandro H Illia
Movimiento ARTURO ILLIA

miércoles, 9 de noviembre de 2011

EDUARDO ANGELOZ: los ochenta de un nuevo internauta.

Eduardo César Angeloz fue gobernador de la provincia de Córdoba durante los períodos:
1983-1987, 1987-1991, 1991-1995, llevando adelante una obra progresista que posicionó satisfactoriamente a la provincia mediterrànea en América y el mundo.
En 1989 fue el candidato presidencial de la Unión Cívica Radical, siendo derrotado por Carlos Menem (Partido Justicialista).
Tras su alejamiento de la gobernación debiò soportar un proceso por enriquecimiento ilícito, que fue muy duro, pero del que salió sobreseido. A pesar de ese trago amargo, siguió militando.
Fue senador nacional por su provincia.
El 18 de octubre, el "Pocho" cumplió ochenta años. Una vida de fidelidad a nuestro partido. En una provincia bien radical y combativa.
Ha llegado el momento en que Don Eduardo se sumó a las redes sociales, haciendo su aparición en Facebook:
"Buenos días... con la colaboración de personas jóvenes, se ha creado este espacio oficial de mi persona, el cual agradezco. Hoy a mis 80 años, quiero aprovechar la oportunidad para agradecer, la gran cantidad de saludos recibidos desde tan temprano.... Comenzaré a utilizar esta tan importante herramienta, cuando quiera esbozar alguna idea, compartir material que me envíen, fotos, videos, etc. que tanto me pedían los amigos.... un abrazo militante.... EDUARDO CÉSAR ANGELOZ".
Nos alegramos de esta aparición. En momentos de reorganizaciòn partidaria, algunos barajaron su nombre para ser Presidente del Comité Nacional de la UCR.
Hablamos de un radical de pura cepa y de un gobernador capaz de gestionar con eficacia.. lo que tanta veces se reprocha, falta en el Radicalismo. Un fuerte abrazo radical!!!!
Hugo Turrini

domingo, 6 de noviembre de 2011

Impresionante entrevista a RAÚL ALFONSÍN


Recordamos esta entrevista realizada por Jorge Fontevecchia a RAÚL ALFONSÍN, a los ochenta años. No tiene desperdicios. Es de una inmensa riqueza y sabiduría. Tiene total vigencia. No se la pierdan!
Hugo

—Este año cumplió 80 años, ¿se es más sabio políticamente a esa edad?
—Sí, el 12 de marzo. Creo que la mejor edad en el hombre es de los 40 a los 60. Uno quiere tener las mismas fuerzas que antes para seguir haciendo todo lo que hacía pero se cansa más.
—En algunas disciplinas intelectuales, algunos pensadores logran su máximo esplendor a los 70 años y no a los 40 o a los 50.
—Lo cierto es que he tenido oportunidad de leer más, leí mucho cuando era muy joven, y luego he tenido oportunidad de leer más cuando dejé de ser presidente.
—¿Y qué cambio produjo esa mayor lectura?
—Enriquece mucho. Pero es notable que a uno lo afirma en sus convicciones de siempre, algunos dicen que uno lee siempre lo que le resulta agradable para sí mismo, que coincide con su propio pensamiento, pero lo cierto es que, por ejemplo en el caso del radicalismo, aunque estemos en crisis, yo observo que de acuerdo al pensamiento de importantes politólogos y filósofos del Derecho, nuestros principios, nuestras ideas, no quiero hablar de ideologías pero sí de nuestra doctrina, están muy actualizados.
—¿Las nuevas generaciones están menos preocupadas con la política?
—No sé si menos, creo que se están empezando a preocupar. Observo los últimos actos a los que voy, hay mayor cantidad de jóvenes, he estado en diversos actos, incluso uno en la Facultad de Derecho donde había una cantidad enorme de muchachos jóvenes ansiosos por conocer qué era el radicalismo. Creo que lo que hay es una desorientación y una búsqueda consecuente.
—¿Los nuevos políticos son menos cultos que los de la generaciones precedentes?—En líneas generales, se puede dar una respuesta positiva.
—¿A qué lo atribuye?
—A otros tiempos, otras urgencias, otros problemas, por lo menos antes redactaban mejor porque para venir de Mendoza a Buenos Aires tardaban dos meses. Hoy, tal vez la avidez por lograr objetivos impide la lectura, yo lo que les recomiendo a todos los muchachos es que se formen, que lean mucho.
—¿Se acabó la época de los políticos oradores clásicos de las reuniones y la radio para dar paso al político que no habla y es todo imagen, lo típico de la TV?
—Creo que no. Desde luego, hay una importancia fundamental en la televisión.
—¿Y en la imagen?
—Sí. Realizo actos a los que va mucha gente y me siento muy acompañado, ya que es muy importante dejar el mensaje y recibir el mensaje a través del aplauso o a través de los silencios, eso hay que seguir haciéndolo.
—¿Macri podría haber sido un político exitoso hace cuarenta años atrás?
—Creo que los medios hoy lo hacen mucho más fácil para él o para cualquiera, antes hubiera sido más difícil.
—¿Néstor Kirchner podría haber sido un político exitoso hace 40 años?
—Tiene una personalidad bastante distinta, da la impresión de tener objetivos muy claros y definidos, aunque uno no coincida con muchos de ellos, y sabe a qué atenerse para llevarlos a la práctica sin importale mucho los medios.
—¿No tiene escrúpulos?
—Es una forma de decir, tal vez un poco más gruesa de lo que yo suelo hablar.
—¿Cristina Kirchner es una política más clásica al hacer oratoria?
—Es una política inteligente, activa, pero creo que tiene un déficit muy grande, que es su iracundia. Ella dice que se siente firme, identificada con Evita, y la gente, lo que recuerda es a la Evita buena, incluso a la Evita bella, la Evita que se ocupaba de los problemas de los que menos tenían.
—¿A qué atribuye esa iracundia?
—Es la personalidad de ella.
—¿Leyó sobre medicina y política y las enfermedades de los presidentes, por ejemplo que Churchill que era bipolar?
—Sí, el libro de Nelson Castro. No sé hasta dónde pueden afirmarse cosas, la bipolaridad está más allá de los problemas psicológicos.
—El psiquiatra de Cristina lo confirmó a “Noticias”.
—Claro: (los bipolares) tienen épocas de mucha exaltación y épocas de mucha depresión. Yo no he notado en Cristina ninguna época de depresión.
—¿Tiene tendencia a la exaltación?
—Cayó muy mal en el Senado el discurso donde apareció muy crispada. Cuando uno se mete en el hogar por la televisión, tiene que ser más grato, y ella apareció mal, yo creo que perdió puntos. Entonces le habrán pedido que no actúe demasiado.
—¿La Cristina Kirchner que recuerda fue siempre igual?
—Siempre la recuerdo como una mujer enérgica y muy inteligente pero muy así con estas características.
—¿Qué cree que pensaría Perón de Néstor Kirchner?
—Si Perón hubiera visto a Menem en su momento habría dicho que estaba bien y si lo viera ahora a Kirchner, también habría dicho que estaba bien.
—¿Si a Kirchner le hubiera tocado gobernar en los 90, habría hecho lo de Menem? ¿Y si a Menem si le hubiera tocado gobernar en el siglo XXI, habría hecho lo de Kirchner?
—Creo que sí, aunque Menem fue un poquito más allá y se ha declarado hombre de derecha.
—¿Le resultó patético el intento de Menem de pretender ser elegido gobernador y salir último?
—No sé si la palabra es patético, pero da un poco de tristeza.
—¿Que Menem haya sido el candidato más votado a presidente hace cuatro años y hoy salga último en su propia provincia revela que la construcción del discurso de Kirchner demonizando los 90 funcionó?
—Eso funcionó y en todos los partidos políticos; creo que la sociedad argentina, en general, considera que en los 90 se llevaron adelante políticas neoliberales que permitieron la privatización a precio vil de muchas empresas; en fin, todo lo que conocemos. Pero creo que lo que ocurre es que el peronismo se alinea detrás del poder más fácilmente.
—¿Lo mismo que hizo Kirchner con los 90, Menem lo hizo con usted y los 80?
—En mi caso, la oposición pretendía el fracaso del gobierno para reemplazarlo, sin darse cuenta de que fracasaban la Nación y el pueblo. Por eso, nosotros, a pesar de que somos tan opositores al actual gobierno, no deseamos su fracaso, deseamos que le vaya muy bien y que en buena hora sigan estos precios internacionales que son los que favorecen la mejoría económica. Deseamos también que se respeten las instituciones, por una parte, y por otra parte, que se produzca una distribución más equitativa de los ingresos y disminuya la brecha social, así es como podríamos explicar muchas otras cosas, el problema energético y demás. Lo que lamento es que parecería que hubiera acabado la discusión política con estos escándalos que se han producido, creo que es absolutamente necesario que se produzcan las denuncias correspondientes, pero esto no puede ocultar todo lo que pasa en un país ni podía ocultarlo en la época de Menem tampoco, es decir toda la discusión política que debe darse en una sociedad es mucho más profunda que la que puede ser simplemente la denuncia de episodios escandalosos.
—¿Hubo algo positivo en los años 90?
—Hay una cosa importante, Menem, me parece a mí, respetó la libertad y no persiguió demasiado a la prensa. Supongo que esto hay que reconocérselo. A este gobierno le reconozco cosas positivas también. Resistió la presión de Estados Unidos para enviar tropas a Irak. También la designación de los ministros de la Corte fue buena, claro que necesitaba el gobierno los dos tercios y no los tenía, teníamos que apoyarlo nosotros pero nosotros votamos a todos los miembros de la Corte. Canjes de la deuda que hizo Lavagna, que creo que es el candidato que el país necesita para presidente de la Nación, fue también espectacular, pero ha cometido otros desaguisados desde el punto de vista republicano, como la falta de respeto a la división de los poderes: en lo legislativo, los decretos de necesidad y urgencia que no cumplen las disposiciones institucionales; y en orden judicial, con la modificación a la ley del Consejo de la Magistratura.
—¿Qué otra cosa rescata de Menem y de los 90?—Seguramente hay cosas. Fue muy malo lo de la Justicia en la época de Menem.
—¿Y las privatizaciones?
—Lo que nosotros quisimos fue incorporar capital y asociarse con SAS (la aerolínea escandinava). Parecía que era una locura pero era la línea complementaria ideal. Y además quisimos también asociarnos con Telefónica a condición de guardarnos un porcentaje importante. Pero lo que ha sido una enormidad es la privatización de YPF a un precio que al final resultó vil, lo habremos vendido a 17 dólares el barril, no recuerdo bien, y hoy lo tenemos a 70.
—¿Se podía prever que el petróleo aumentaría tanto?
—Era la única fuente genuina de recursos que teníamos y estábamos realizando la exploración, que se ha frenado; aquí esta señora va a tener problemas si llega a ganar. Con la tarifas de las empresas, ¿qué va hacer?, ¿qué es lo que nos dice que va hacer?
—¿Usted cree, como Lavagna, que va a haber algunas tormentas económicas en el futuro?
—Creo que se van a salvar en el 2008 o 2009: tenemos el problema energético, tenemos el problema de la necesidad de un superávit que hoy se utiliza para romper el federalismo. Este gobierno ha roto el federalismo, es un cascarón.
—¿Usted le recomendó a Duhalde a Lavagna como ministro de Economía?
—Cuando me dijo que lo pensaba nombrar, ya lo había decidido.
—¿Cómo es su relación con Duhalde?
—Lo que debo decir con respecto a Duhalde es que ha hecho un esfuerzo grande para salvar las instituciones. He salido del país muchas veces y nadie creía que podíamos superar lo que nos pasó en la época de Menem.
—Dicen que Duhalde volverá a la política abiertamente. Conociéndolo como usted lo conoce, ¿piensa que será así?
—Puede ser. Me dijo: “A mí no me abandonaron, yo los abandoné”. Y tiene algo de verdad. —
¿Es cierto que usted y Duhalde se llevan mejor entre sí que cada uno de ustedes con la mayoría de sus respectivos partidarios?
—Tratamos de ayudar lo que podíamos para salir adelante.
—Ese gobierno de 2001 se basó en un acuerdo entre usted y Duhalde.
—Fue una coincidencia en el radicalismo que supuso debidamente que debía apoyar la acción del gobierno con el propósito de que se salvaran las instituciones. Lo que vivimos nosotros la gente se ha olvidado. Ayer, todo lo que nos pasó, el “que se vayan todos”, por ejemplo... Y si se iban todos, ¿qué pasa? Que vengan los militares, que venga la anarquía, que vengan los movimientos difusos, que venga ¿qué cosa?
—¿Scioli va ganar holgadamente?
—Una cosa es lo que llaman los sociólogos o los encuestadores “intención de voto” y otra cosa es la intención de voto real.
—¿Le ve a Scioli posibilidades presidenciales a largo plazo?
—No quisiera decir nada negativo, pero pienso que él va a tener problemas, no me explico cuál fue la razón de la jugada del Gobierno de sacarlo de candidato de Capital porque él tenía muchas posibilidades, y llevarlo a la provincia, no hay muchas explicaciones, pero lo cierto es que en la Capital tenía autonomía. En la provincia, si no tiene el apoyo de la Nación, no puede funcionar porque aporta una proporción importante a nivel nacional y no recibe casi nada.
—¿Pasaron a Scioli a la provincia de Buenos Aires no para potenciarlo sino para controlarlo?
—A mí me hace suponer eso.
—¿No será que Duhalde, en este volver a la política pasado el luto de cuatro años, está pensando en Scioli como su delfín?
—No sé, habrá que ver. Es muy impredecible la Argentina para hablar de aquí a cuatro años.
—¿Qué pensaría Evita de Cristina Kirchner?
—Evita le diría que se ocupara por limitar la brecha social, que se ocupara de los humildes.
—¿Lavagna es más radical que peronista o al revés?
—Lavagna es peronista. Padre radical y madre peronista. Espero que haya influido más el padre.
—¿E influyó más el padre radical?
—Veo una construcción que se ha hecho ahí muy positiva porque primero que nada arrancamos sobre la base de un conjunto de ideas que formaron algo así como la plataforma política, y la hicimos entre radicales y lavagnistas. Primero vino esto y después la candidatura, nosotros creíamos que era imprescindible que se hubiera lanzado inmediatamente después de la Convención de Rosario, que hubiéramos tenido vicepresidente, poder elegirlo en la Convención de Avellaneda, nos ha puesto en problemas todo esto, él tiene otros tiempos que los tiempos nuestros, pero reitero que es un hombre claro, sereno, previsible y capaz para dar respuesta a los problemas del país. Ha servido desde muy distintos sitios a la Argentina.
—Lavagna nunca fue político, ¿está aprendiendo?
—Creo que sí, cada vez más.
—¿Está más suelto?
—Es una forma de decir.
—¿Por qué el radicalismo se fraccionó tanto?
—Creo que hubo diversos problemas pero está muy claro que durante la gestión de la Alianza, no quiero hacer leña del árbol caído, porque también tenemos que reconocer cosas positivas en ese gobierno como la libertad absoluta, creo que ese gobierno de la Alianza perdió la referencia, mucha gente, siendo radical, dejó de votar a los radicales, no hubo buena oferta en algunos distritos.
—Específicamente, hábleme de Cobos.
—Cobos es un apolítico. Cobos se había afiliado hasta el ’82. Es un ingeniero que tuvo una tarea importante.
—En el ’82... él tiene cuarenta y pico de años, en el ’82 tenía veintipico.
—La semillita empieza antes.
—¿Nunca dudó de que los radicales K podrían estar haciéndole un servicio al partido al sobrevivir disfrazados de transversales para que cuando cambien los vientos puedan potenciar la UCR?
—No, nunca. Hemos pasado por esto también anteriormente. Todos los radicales que se fueron con el justicialismo no volvieron.

—¿Terragno perdió las internas en la Ciudad de Buenos Aires porque todo lo que estuvo en la Alianza quedó estigmatizado?
—No creo. Las internas en Buenos Aires son especiales, tienen otros rasgos, dependen mucho de los dirigentes barriales.
—¿Cuál fue el error de la Alianza?
—No haber cambiado la política económica.
—¿La Alianza tuvo su error en la génesis?
—Se dice que se había preparado la Alianza desde un punto de vista doctrinario y yo fui director del IPAM, del Instituto Programático de la Alianza. Era maravilloso, trabajaban 600, 700, 800 técnicos de las más variadas disciplinas, y hubo despacho de todos los problemas y una carta al país muy importante que se envió a todo el mundo. Es decir, hicimos un desarrollo del programa, pero luego, por razones que yo comprendo, porque eran tiempos muy difíciles y se temía mucho al mercado, hubo temor a tomar cualquier decisión sobre el tipo cambiario, porque podía producir un verdadero desastre.
—Por lo pronto no habían acordado la política económica. En ese acuerdo programático había opiniones muy diversas: usted quería cambiar la economía y el gobierno de la Alianza no la cambió.
—La definición no, incluso nosotros sosteníamos que podía seguirse la convertibilidad pero con otro cambio, no con el 1 a 1.
—¿Con los sindicatos en contra no se puede gobernar y hay que tener quienes hagan el trabajo sucio de negociar con ellos en la forma que sea?
—En mi caso fue el Partido Justicialista, yo sufrí trece huelgas generales, más que nada eran reclamos siempre justificables, en época de crisis en la década del 80 con los precios de nuestros commodities por el suelo, evidentemente había crisis.
—¿Ese fue el error de De la Rúa, tratar de comprar los dirigentes con la Banelco?
—No creo.
—¿A qué atribuye que su principal colaborador, Enrique Nosiglia, tenga tan mala imagen publica? ¿Tiene que haber alguien que negocie, por ejemplo, con los sindicatos, de cualquier forma?
—Bueno, usted se ha ocupado mucho de eso (se refiere a las denuncias de la revista Noticias). Yo creo que es un hombre que ha ganado todos los juicios que ha entablado por calumnias.
—¿Kirchner compra los sindicatos con prebendas?
—No sé, juega muy duro y con oponerse levemente debe resultar también fuerte no sólo para los sindicatos sino para muchos empresarios también. El está tomando medidas de tipo electoral como hizo en materia de jubilaciones.
—Imagine a Lavagna ganando el ballottage, ¿cómo sería su relación con Moyano y los sindicatos? ¿No le harían la vida imposible?
—No, se alinearían también porque Lavagna es peronista.
—¿Por qué Duhalde no apoya la candidatura de Lavagna?
—No sé, no puedo decirlo. La esposa lo apoya, se dice que apoya a Scioli en la provincia pero no he conversado con Duhalde acerca de esto.
—¿Cuándo fue la última vez que habló con Duhalde?
—Cuando sacó su libro, me lo mandó.
—Hace tres meses. ¿Y nunca más volvió a hablar con él?
—No.
—¿El populismo es la nueva plaga de Sudamérica?
—El populismo es una plaga en cualquier parte. Yo pienso que directamente es algo sin doctrina, puja de poder, no respeta, crea su propia institucionalidad. En Venezuela es evidente que se ha producido un avance importante en la disminución de los niveles de pobreza. Se ha actuado bien en el campo educativo y en el campo médico, sanitario, pero hay populismo también, la pretensión de elecciones indefinidas, todas estas cosas que no se compadecen para nada con la democracia.
—¿Kirchner es autoritario? ¿Y populista?
—Es una personalidad autoritaria con su propia gente y es hegemónico en cuanto a su acción de gobierno.
—La hegemonía es peor que el autoritarismo.—
La hegemonía es buscar manejar todo.
—¿Es un carácter de época que se den presidentes hegemónicos que busquen reelección continua o se trata de hechos aislados?
—La hegemonía Chávez a un lado, Lula no es así, Tabaré Vázquez no es así, Bachelet no es así, en Perú no es así, Colombia no es así aunque han tenido la reelección. En Ecuador, vamos a ver.
—¿Chávez, Kirchner y Evo Morales no alcanzan para marcar una tendencia?
—Lo cierto es que son situaciones internacionales que han creado la posibilidad de que Chávez tenga unos superávits impresionantes en Venezuela y esto le permite realizar tareas que son muy importantes para la sociedad venezolana y que incluso apoya a algunos otros países, a nosotros nos ha apoyado Chávez.
—¿El peronismo hizo a la Argentina distinta de América latina?
—Creo que fue una impronta muy fuerte que no hubo en otros países. Es mayor que la de Vargas en Brasil. Marcó más que Yrigoyen, e Yrigoyen marcó mucho toda la tendencia krausista de la armonía y austeridad absoluta.
—¿Las clases bajas del resto de los países latinoamericanos son más resignadas?
—Yo creo que en el caso de Chile se puede decir eso, de Brasil se puede decir eso, en el caso de Uruguay yo diría que son más austeras, hay una austeridad muy linda en el Uruguay.
—¿El peronismo promovió el sentimiento de no resignación de las clases más bajas?
—Es la demagogia propia de los populismos lo que más que nada generó un problema a la patria, los vendepatrias, la oligarquía o los trabajadores, aunque no estaba en la intención del propio Perón hacerlo; en definitiva, porque él al mismo tiempo organizó los sindicatos pero para una lucha total contra los comunistas.
—¿Lo atribuye sólo al peronismo o también a otros caracteres de la Argentina?
—Nosotros tenemos la suerte de tener esas dos corrientes extraordinarias que han venido a la Argentina, que son la italiana y la española, que han brindado tanto a nuestra sociedad, además de que tenemos dos millones de descendientes de árabes y una buena proporción de judíos que han venido de distintas partes del mundo, principalmente de Rusia, de Polonia, de Ucrania.
—¿Usted dice que es el resultado del eclecticismo étnico de la Argentina, del que carecen el resto de los países vecinos, cuyo origen es más español e indígena?
—No, Uruguay es muy parecido a la provincia de Buenos Aires y a Entre Ríos. En el resto de América latina hay un elemento aborigen muy grande, tanto en Perú como en Ecuador o Bolivia. En Bolivia se podría decir que casi vivían en una apartheid hasta que llega Evo Morales, por eso yo espero que se mantengan en los límites democráticos. Con mucha ansiedad a Evo Morales, porque sería muy bueno para Bolivia.
—Alguna vez le escuché decir que en el término medio entre el “menefrega” italiano y el “me opongo” español está el argentino, ¿por qué?
—Yo digo que la influencia negativa de esas dos culturas extraordinarias se da con el “menefrega” italiano y el “me opongo español”; entonces entre uno que dice: ¿qué tengo que ver yo?, ¿qué me importa?, y otro que dice me opongo a todo... bueno, esto no funciona así.
—¿El peronismo es el resultado de esa influencia italiana?
—No, es la influencia italiana fascista.
—Por tanto, el peronismo no es la causa de que la Argentina sea políticamente diferente sino una de las tantas consecuencias.
—Nosotros somos un país con una historia casi trágica. Tardamos, desde 1810, 50 años hasta organizarnos en 1860, cuando se incorpora la provincia de Buenos Aires a la Confederación Argentina, matándonos entre nosotros cuando otros países se enriquecían, cuando los Estados Unidos por las buenas o por las malas hacían la Conquista del Oeste y se anexaba territorio mexicano. Después, otros 50 años para que se cumpliera la Constitución, desde el 1860 hasta 1916, un interregno del ’16 a 1930 y después de esto, otros 50 años hasta el 1983, para que volviéramos a la democracia en el marco del golpismo y gobiernos que no aceptaban el peronismo, que tuvo mucha importancia en cuanto a que afianzó en buena medida a una política igualitaria que no existía en el país después de la época del fraude, trabajó por la igualdad de la gente, pero se olvidó de la libertad, cosa que hasta reconoció Perón.
—¿Cree que el peronismo termina con Kirchner como aspiran sus ideólogos?
—Algunos opinan eso, yo creo que no, que de alguna manera va a trascender a Kirchner.—Hablemos de economía, ¿el dólar alto y el modelo industrialista es fundamental para el crecimiento de la Argentina?
—Creo que por ahora sí, no sé qué podrá suceder más adelante. Por ahora un dólar alto resulta importante para un crecimiento industrial y para el desarrollo agropecuario y para la industria también, resulta importante también para las finanzas públicas, imagínese que a través de las retenciones en virtud de un dólar alto es como ingresamos nosotros miles de millones de dólares al fisco nacional. Hoy ese impuesto a las retenciones más el impuesto al cheque son fundamentales.
—Al mismo tiempo son los que destruyen el federalismo.
—Claro.
—¿Cómo ve a la economía argentina?
—Tenemos problemas, vamos a tener problemas con la inflación, espero que no sean demasiado importantes; vamos a tener problemas energéticos, por allí parece que detrás de la decisión que sea tomada de ayudar a Bolivia está el gas, y acelerar el gasoducto del Norte que es vital para nosotros porque estamos construyendo dos fábricas, dos usinas térmicas a gas y no tenemos gas, de modo que eso es fundamental para nosotros, puede haber problemas en ese sentido. Va a haber problemas también cuando se empiecen a modificar los criterios de las tarifas de las empresas privatizadas, para que en el caso del petróleo exploren e inviertan en todo sentido todas, va a haber problemas en cuanto a los subsidios que hoy se cobran por miles de millones por todas partes. En fin, creo que vamos a tener problemas pero que el año que viene no creo que se destapen, va a ser en 2009, me parece a mí.
—¿Cuáles eran los fundamentos de lo que enseñaba en su cátedra de Teoría del Estado en la Universidad de Buenos Aires?
—En el posgrado en la Facultad de Derecho de la UBA. Teoría del Estado es todo, el libro se llama Fundamentos de la república democrática. Yo analizo primero lo qué es el Estado, diferencio lo que es el gobierno, analizo los elementos del Estado, hago una diferencia entre república y democracia, que se usan como sinónimos pero para mí no lo son. La república tiene un origen monárquico y las primeras repúblicas son repúblicas de elitistas, como la república de Venecia, a la que ponderó tanto Rousseau, es notable. La república se basa en elecciones periódicas, división de los poderes y diálogo, esos son los tres elementos. La democracia les agrega a esas libertades esenciales aquellas que hacen a la dignidad del hombre, lo que se ha mal llamado a mi criterio derechos humanos de segundo grado, y después analizo también un poco la filosofía del derecho.
—¿La igualdad de oportunidades?
—Más que igualdad de oportunidades, eso es lo mínimo, porque si vamos a una igualdad de oportunidades en serio, es mucho. Fíjese que nosotros tenemos desigualdades de cuna, de formación, de familia y tenemos además desigualdades naturales, la inteligencia, en fin, muchas cosas. Poner a la gente en la línea de largada por la igualdad de oportunidades sería extraordinario, pero por lo general igualdad de oportunidades le decimos a que pueda ir un 10% de la clase obrera a la universidad, esto es lo que comúnmente suponemos, y no es así. Pero lo que importa es la igualdad en todo sentido, terminar con la brecha social.
—¿No le gusta el postmodernismo?
—No, no me gusta para nada. Me parece una escuela de sí mismo, un escepticismo llevado a tal grado que se vuelve en sí mismo.
—¿Relativiza todo demasiado?
—Hay un falta de fe y credibilidad de establecer una palabra. No se cree en nada, no hay valores.
—¿El anarquismo era un anticipo del postmodernismo?
—No, porque el anarquismo tenía valores importantes. El ácrata tenía valores importantes, era un hombre que estaba contra el Estado pero en defensa de valores muy importantes del hombre.
—¿Qué reflexión le merece el ‘valijagate’?
—Extrañeza, necesidad de que se investigue, no entiendo qué es eso. Debe ser algún dinero que venía de Venezuela para apoyar algún sector, no sé.
—¿Y de la bolsa de dinero en el baño de la ministra de Economía?
—Del Caso Skanska, del caso de la señora Miceli, el caso de la valija, el caso del INDEC, son todas cosas que perturban y que es necesario transparentar.
—¿La suma construye suficiente cantidad de sospechas sobre un estado de alta corrupción?
—No sé si llega a ser una evidencia de que estamos frente a una alta corrupción, lo que sí demuestra es la necesidad absoluta de que los controles del Estado funcionen, y demuestra además la necesidad de que tiene que haber prensa independiente y además de que debe darse la importancia que se debe a la división de los poderes.
—¿Este gobierno es más corrupto que el anterior?
—No podría decirlo.
—¿Estos hechos podrían haber pasado en su gobierno?
—Yo me acuerdo el caso de la Aduana y del caso de los pollos de Mazorín, que es un hombre decente, lo que pasa es que quisimos intervenir en el mercado para que no subieran los pollos y nos salió mal el negocio porque trajimos pollos muy flacos.
—¿Pero usted no imagina que estos hechos pudieran haber ocurrido en su gobierno?
—No. Los radicales hacemos una macana en ese sentido y nos matan porque nuestra fuerza es la fuerza ética. Pero a los peronistas les perdonan todo.
“Siento orgullo por mi hijo”
—¿Qué siente al ver a su hijo seguir sus pasos siendo ahora candidato a gobernador por la provincia de Buenos Aires?
—Orgullo. Mucho orgullo. Porque pudo ser seguro candidato a diputado nacional, pero eligió esta pelea durísima... Es un gran caminador de la provincia, va con la gente. Al mismo tiempo que vive actualizándose, es un gran lector, estudioso. —
A su esposa, María Lorenza, nunca le gustó la política, ¿qué dice ella acerca de que también su hijo se dedica a esa actividad?
—A ella no le gusta la política porque dice que separa a la familia... sólo desde ese punto de vista. En el caso del hijo, como lleva años ya de testigo de mi idas y venidas, lo acepta, y cuando escucha que está en algún medio, no se lo pierde. Pero no deja de decir “pobre familia”... por la familia de su hijo.
—¿Luis Brandoni, su compañero de fórmula, fue una amistad que su hijo Ricardo heredó de usted?
—Luis Brandoni es un gran amigo, pero ante todo es un gran militante, con mayúsculas, que está siempre listo para poner el hombro.
—El “look” de su hijo, con una sonrisa enmarcada por un bigote, es muy parecido al suyo hace 25 años, ¿percibe usted ese parecido y qué cree que significa?
—Sí, lo percibo, claro, y creo que los genes no mienten...
—¿Qué es de la vida de sus otros cinco hijos?
—Todos son muy solidarios, de tiempo completo.
“Viviremos una copresidencia”
—Usted dijo en este reportaje que Lavagna estaba en mejores condiciones para hacer las correcciones necesarias. Muchos piensan que la carencia de Cristina Kirchner es no haber tenido experiencia ejecutiva. Usted, que asumió la presidencia también sin experiencia ejecutiva y habiendo pasado sólo por el Congreso, ¿considera importante la experiencia ejecutiva?
—Yo llegué a presidente de la Nación sin tener cargo ejecutivo. Y creo, en primer lugar, que el temperamento de ella no es positivo en una sociedad que vive crispada, y en segundo lugar, digámoslo, vamos a vivir una copresidencia, y eso puede traernos malestares que no podemos suponer ahora.
—¿Es un hecho inédito en la política?
—Hubo algo parecido. Evita renunció, ¿se acuerda del Día de Renunciamiento? Luego Isabelita lo sucedió a Perón por muerte... Nosotros nos equivocamos en la Constitución Nacional en no prever esto, porque habría que haberlo prohibido y a ningún loco se le ocurrió hacerlo. Tendríamos que haber prohibido situaciones como éstas, varias provincias las tienen prohibidas y no lo advertimos, lamentablemente, en su momento.
—¿Se arrepiente hoy de eso?
—Desde luego, no sabemos los problemas que puede producir la discusión de esa suerte de copresidencia que va a haber.
—¿Cómo se lo imagina a Néstor Kirchner con Cristina Kirchner como presidenta?—Eso es lo que debemos procurar imaginarnos todos.
¿Va a aceptar un segundo lugar o no lo va a aceptar?
—¿Usted qué cree?
—Conociendo a las dos personas, de temperamento importante, decidido, que les gusta mandar, que les gusta hacer... Esto es una cosa que le puede traer muchos inconvenientes al país para el futuro.
—¿Está preparado el país para una presidenta?
—Eso sí, no es para nada un problema de género.
—¿Lo que usted ve como dificultoso es la posible existencia de un sistema bicéfalo?
—Claro.
—¿Lo que está sucediendo en Santa Cruz hoy es una foto de lo que va a suceder en la Argentina del futuro?—Esperemos que no. Es interesante la pregunta porque yo me equivoqué, supuse y discutí que de ninguna manera podía explicarse lo que había sucedido en Santa Cruz durante el gobierno de Kirchner: que se había comprado a todos los intendentes radicales. Y se hizo, pero usted se refiere a otro hecho. No, no creo.
—Se dice que quien siembra vientos cosecha tempestades. ¿Lo que hoy está sucediendo en Santa Cruz es el resultado de 10 años de un estilo agresivo de conducción que genera heridas y resentimientos?
—Coincido. Esperemos que no suceda en el país, vamos a ver. Si esta señora llega a ganar, nos vamos a ver en problemas con toda certeza, eso no cabe ninguna duda, yo tengo la esperanza de que gane Lavagna.
—¿Usted está convencido de que Lavagna va a ser el segundo más votado y que va a superar a Elisa Carrió?
—Sí. Yo creo que el pueblo argentino no va a sentirse cómodo con una candidatura de la doctora Carrió.
—¿Cree que no hay ningún riesgo de que Lavagna no salga segundo?-
—No, estoy realmente convencido de que sale segundo.
—¿Y está convencido de que Cristina no alcanza el 40%?
—No estoy convencido, pero pienso que es probable que no lo alcance.
—En un eventual ballottage, ¿habría posibilidades de que Lavagna gane, aun con 15 o 20 puntos de diferencia?
—No, vamos a ver si tiene menos, de todos modos habrá que galopar fuerte.
—¿Cuánto menos: 38%, 39%?—38% es lo que sacó. —¿Usted imagina a Lavagna con 25%?—25% de base.—¿O sea que habría 13 puntos de diferencia y así tendría posibilidades en na segunda vuelta de ganar?
—Creo que sí. Cómo no.Las revistas ‘La Semana’ y ‘Noticias’
—¿Recuerda cuando en 1982, al terminar la Guerra de Malvinas, usted vino a la Editorial Perfil para convencerme de que no publicara una nota sobre Astiz?
—Recuerdo que le dije: “Hijo, no lo haga, lo necesitamos vivo en la democracia que viene”.
—Y tuvo razón, después de esa nota clausuraron la revista “La Semana”, y meses después, el presidente de entonces firmó mi orden de arresto. Al año siguiente, ya siendo candidato a presidente, usted fue testigo del habeas corpus que finalmente me permitió regresar a la Argentina del exilio: esos juicios, cuando la Corte Suprema ordenó dejar sin efecto la clausura de la revista “La Semana” en 1982 y luego en 1983 el Juzgado Federal N° 1, lo mismo con mi detención, fueron las primeras señales de enfrentamiento entre el Poder Judicial y la dictadura militar.
—Sí, claro... me acuerdo perfectamente.
—¿Se imaginaba en 1982, e incluso en 1983, antes de ser electo, que la Justicia argentina podría juzgar y condenar a los comandantes?
—Sí, era nuestro proyecto más anunciado y preparado, nuestra base de campaña. Lo que cumplimos.
—¿Recuerda que cuando fue columnista de la revista “Noticias”, en los primeros años de los 90, usted me decía que yo era medio loco como usted?
—Usted me dio un rinconcito allí. Fue en un momento, que muchos no lo entendían.
—¿Y usted sigue siendo medio loco como hace 15 años?
—Tal vez la locura mía sea la del hiperquinético. Soy demasiado activo. Esto lo lleva al hiperquinético a ser un poco soñador. La democracia, cuando logra un objetivo, lo redefine.
—¿Hace un “Elogio a la locura” como Erasmo?
—Y si ahora también se hace elogio de la pereza…
“El setentismo es la subversión”
—Los principales actores de la actual política se definen como setentistas; siendo usted de una generación anterior, ¿cómo entiende, descodifica y se explica ese espíritu setentista?
—El setentismo es la subversión, simplemente, hay que decirlo con todas las palabras. A mí me han dicho “setentista” también y no me gustó. Es querer hacer una revolución por medios violentos. Desde luego que en esa época todos queríamos que terminara la dictadura, estábamos contra el neoliberalismo, estábamos a favor de la igualdad, creíamos y creemos que la democracia no sólo es libertad sino también lucha y búsqueda de la igualdad, por lo menos de una igualdad de oportunidades; en fin, no hablemos de lo que significa ir a la democracia social en serio y mucho menos ir a la democracia económica.
—¿El espíritu setentista fue cambiar la sociedad a través de una revolución mediante las armas?
—Sí.
—¿Ideales correctos con métodos incorrectos?
—Absolutamente.
—¿Qué otra vez la política estuvo sesgada por fenómenos generacionales?
—En política siempre hubo algún problema de tipo generacional. Lebensohn decía que la forma de defender al radicalismo era movilizar y organizar a la juventud, pero también, al mismo tiempo y para evitar las rupturas, decía que había viejos sin arrugas en el alma que eran los que tenían que empujar y decidir las cosas. Creo que siempre hay un problema generacional en la política y no sólo en nuestro país sino también en otras partes del mundo, aunque en los Estados Unidos, los senadores parecen perpetuos.
“Sin la ley de Obediencia Debida se caía la democracia”
—¿Qué piensa de la política de derechos humanos de Kirchner?
—Estoy encantado con algunos juicios que se realizan, el de Echetcolatz, por ejemplo, creo que fue mal puesto en libertad por la Corte, porque la Ley de Obediencia Debida tenía una cláusula que excluía a los que tenían capacidad de decisión.
—¿Usted le encuentra un justificativo moral a la Obediencia Debida?
—Absolutamente. La ética de los principios y de la racionalidad que hay que poner adelante para encontrar soluciones, creo que se perdía la democracia sino se ponía la Obediencia Debida.
—Pero más allá de la necesidad práctica.
—Hay dos escuelas en ese sentido, una dice que hay que seguir hasta las últimas consecuencias a quien haya cometido un crimen, y otra, que hay que perseguir en tanto y en cuanto sea un beneficio social.
—Algunos escritos hebreos sostienen que verdadero es lo útil. ¿Se debe aceptar aquello que es beneficioso aunque no sea verdadero?
—No. Por ejemplo: nosotros hubiéramos seguido adelante con todos los juicios que teníamos. Pero todos los militares se metían en un regimiento y en vez de ir a la citación judicial que tenían, se movilizan los regimientos y las fuerzas para defenderlo. Y veía que estaban clamando y me lo dicen los jefes del Estado Mayor, que fueron leales, ellos dicen que no pueden aguantar más a su propia tropa abajo. ¿Yo tengo que hacerme el distraído y seguir adelante para que de aquí a 50 años, perdida la democracia durante tanto tiempo, para cuando se recupere tenga una estatua en cada plaza o tengo que decir lo que pienso y hacer lo que corresponde para el país?
—Hace dos semanas me decía el presidente de la Corte Suprema, Lorenzetti, que el derecho no busca la verdad, sino que busca resolver el conflicto, que la filosofía busca la verdad. ¿En los 80, no había otra forma de resolver el conflicto que a través de la ley de Obediencia Debida?
—Yo pienso que no teníamos posibilidad de defender la democracia si no con esa ley de Obediencia Debida. Ahora hay otra gente que piensa que sí, eso será juzgado posteriormente. Yo estoy convencido de que además tenía todos los elementos de juicio en mi mano, no era que los leyera en los diarios.
—¿Los delitos de lesa humanidad e imprescriptibles son sólo para el terrorismo de Estado y no para el otro terrorismo?
—Creo que actualmente existe un tratado internacional que establece que también el terrorismo es un delito de lesa humanidad.
—Pero se tienen que dar situaciones muy particulares.
—Muy particulares. El terrorismo de Estado es mucho más grave que el otro terrorismo.
—¿Qué siente hoy cuando ve a las Madres de Plaza de Mayo?
—Yo las acompaño en su dolor permanentemente. Ellas rompieron conmigo cuando yo procesé también a los principales dirigentes de la subversión.
—¿Cuando usted las ve hoy, en su actuación política, le produce alguna sensación encontrada?
—La frustración que me da es que en vez de estar los partidos políticos allí, están por una parte dirigentes sindicales, dirigentes empresarios y las Madres de Plaza de Mayo. Yo no veo a los partidos políticos en ningún acto del Gobierno.
—¿Cree que ellas están sustituyendo...?
—Dice que son corporaciones el presidente de la Nación. No, ellas no sustituyen a los partidos.
—¿Están cumpliendo un rol que no deberían cumplir?
—Si fueron invitadas no lo veo mal, pero está excluyéndose a los partidos políticos, lo que considero que es absolutamente negativo.